El Inicio de lo Efímero
Nacer es encontrar la luz que antes no existía, es escuchar el ruido del mundo y ser amado sin sentir amor, o no sentir el paso del tiempo, sin saber que cada inicio lleva un final.
La vida inicia con un llanto y termina con el llanto de aquellos que te amaron. Ya no hay sangre en tus venas ni una herida cicatrizando. Por eso, morir es un dolor ajeno, porque acaba con lo que en un pasado fue amado y deja un vacío en corazones que un día conocimos.
Para comprender el fin, necesitamos entender el origen, para recordarnos que la vida solo es un momento efímero y un ciclo que tiene un final. No hay muerte sin nacimiento ni recuerdo sin protagonista. La muerte no llega para borrar la vida; llega para dar cierre a un ciclo que ella misma empezó.