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Zafiros en la penumbra del alma
Feb 07A lo lejos tus ojos contemplé, como ese par de zafiros deslumbrantes que me dejan atónito entre tanta belleza, de un color que me recuerda a la penumbra de la noche. En ellos tu alma vi, tan nefelibata, que resuena a las hesperias que en mi corazón guardé. Adorné en mi Mnemosine tu belleza con las vísperas de mis sueños y con la luminaria que en mis odas plasmé, porque eres aquella serendipia adorada que llevo en mi corazón; porque eres mi fuente de alegría, de sueños y de un amor profundo que en el yoder se transforma en una parte de ti en mí. Eres como aquel madrigal sublime que, en los tiempos de antaño, era la melodía que el viento cantaba en su regazo; poesía de los ocasos y canto de las flores, aquellas dalias que son como tu alma y aquellas margaritas que dibujan tus ojos.
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Ecos de tu ausencia
Feb 07Te busco en el silencio, en los atardeceres que se duermen con tu recuerdo y en las estrellas que dibujan tus ojos. Escucho tu voz en el viento, que se desvanece entre las flores y resuena con mi canción favorita, esa que habla de tu alma y de esa belleza extraña que, en algún momento, fue mi vida. Te busco en cada beso del pasado, en cada último abrazo y en cada oda en la cual se retrata tu esencia, pero en cada búsqueda solo encuentro la ausencia de tu calor y un vacío que me vuelve melancólico. Solo te he encontrado en el silencio del ocaso y en las huellas que dejaste en mi piel, aquellas que no se borran con el tiempo, porque aún existen en la memoria, donde tu risa sigue siendo mi melodía favorita.
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Constelaciones que me nombran
Feb 07Su mirada, cómo explicar su mirada cuando es como las constelaciones, en las cuales sus ojos son aquellas estrellas que quiero mirar y escribir odas a su nombre, porque es el universo: tan perfecta, tan única. Cuando toco su piel, mi mundo se transforma, porque es ella el amor de mi vida, mi gravedad y, simplemente, todo lo que soy. Su voz es mi melodía favorita y cuando toca la guitarra se transforma en todo lo que mis ojos quieren apreciar. Cómo explicar el efecto de ella en mí, pero lo más parecido que puedo decir es escuchar música y que te haga feliz. Es mi ocaso perfecto, y su alma es la musa de cada oda que redacto pensando en los tiempos de antaño, porque al estar con ella y sentir el calor o su cabello rizado en mis manos, mi alma siente que en otra vida fue el amor de mi vida, pero no de esa forma amorosa que suelen pensar, sino como aquella parte de mí que el cielo me regaló.
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A dos metros del amor
Jan 27Tu mirada besó mi alma, amándonos a dos metros, llenos de miedo y de una regla que impedía tocar tu piel; aquella que tenía mis huellas sin haberla tocado y sabía mi nombre sin haberlo escuchado. Nos amamos sin besos, abrazos ni caricias, solo con miradas y dibujos que decían más que mil palabras. Nos amábamos con la promesa de que algún día podríamos estar juntos, fuera de peligro y amándonos hasta el final, porque cada palabra cruzada era el riesgo del amor y cada despedida, la tortura del final. Amarte era alejarme, porque incluso a dos metros el amor rompió la regla en nosotros. Hay historias que no se miden con centímetros ni con límites de tiempo, sino con el dolor de no tocar a la persona que amas y no poder besar sus labios. Ese es el dolor que me tocará vivir hasta que mi propio cuerpo se desvanezca entre promesas y un corazón roto.
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El Inicio de lo Efímero
Jan 26Nacer es encontrar la luz que antes no existía, es escuchar el ruido del mundo y ser amado sin sentir amor, o no sentir el paso del tiempo, sin saber que cada inicio lleva un final. La vida inicia con un llanto y termina con el llanto de aquellos que te amaron. Ya no hay sangre en tus venas ni una herida cicatrizando. Por eso, morir es un dolor ajeno, porque acaba con lo que en un pasado fue amado y deja un vacío en corazones que un día conocimos. Para comprender el fin, necesitamos entender el origen, para recordarnos que la vida solo es un momento efímero y un ciclo que tiene un final. No hay muerte sin nacimiento ni recuerdo sin protagonista. La muerte no llega para borrar la vida; llega para dar cierre a un ciclo que ella misma empezó.
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Poemas que nadie leerá
Jan 20Mi mirada al cielo alcé, y solo veía una claridad majestuosa, mientras mi respiración poco a poco se perdía entre la oscuridad del abismo. El principio y el fin encontrados por una sola alma, aquella que ama la vida, pero no quiere transitar entre sus caminos confusos. Me até a la idea de tres minutos de agonía; sentí que mi cuerpo dejaba de ser mío, y mi corazón —que nunca me perteneció— se desprendía de todo lo que soy. Tal vez esa claridad que vi sea el principio de la catarsis a la que siempre creí pertenecer. Ahora que estoy en el fondo, mi respiración se ha vuelto parte de lo que fui. Solo estoy yo, rodeado de un silencio que puede ser tedioso si te aferras a la vida. Ahora soy la nada entre tanta existencia y el todo entre la nada, porque sigo vivo en los poemas que nadie leerá.
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Cartas que nunca se enviarán
Jan 20A veces, en medio de mi soledad, redacto cartas que nunca se enviarán. En mi alma nace el miedo de escribir, como si mi corazón supiera que no todos los silencios merecen una respuesta. Quisiera que el viento te susurrara las palabras que mis labios no pueden pronunciar, que revelara mis anhelos que aún viven en el lapso de tiempo de aquello que fuimos, cuando a tus abrazos los llamaba “refugio” de la tormenta de la cual trataba de escapar. Pero el miedo me ata las manos y apaga mi voz, porque tal vez mi mirada ya se te haga parte del pasado y mi ausencia nunca fue un espacio en blanco. Así que me quedo callado y viviendo en las páginas del libro que el tiempo ha terminado. Espero que un día nuestros caminos, aunque diferentes, rompan el silencio que mi cobardía nunca pudo romper.
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Dosis de un amor que no sana
Jan 18Estoy navegando entre el vicio y el alcohol, disolviendo en licor todo ese dolor que me causa esta gran desilusión. En cada dosis me consumo lento, pensando en tu ausencia y en tu mirada, aquella que el tiempo ha borrado. Me hundo en las drogas para no pensarte, pero el humo que me rodea dibuja tu cara, piel y alma, recordándome que, aunque intente olvidar, seguirás presente, escondida en mis memorias, que han quedado solas. El tiempo pasa y sigo aquí tirado, con cartas que escribí a tu nombre en mi mano y con músicas para callar aquellas voces en mi cabeza que relatan una y otra vez la misma historia. El reloj marca las 6:00 a. m.; ya es hora de despertar y fingir que todo está bien, cuando en realidad está mal.
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Noche que Enciende mi Alma
Jan 15En la melodía que acompaña la noche, tu nombre lo pronuncia el viento como aquel susurro que nadie escucha. Mi alma, aquella que creía solitaria y fría, quedó rendida ante la belleza de tus ojos y la dulzura de tu voz. Eres aquel fuego que mis ojos nunca pensarían que podría apreciar, el vértigo que me deja sin latidos y me arrastra al abismo de la tentación. En ti encuentro el borde entre un deseo peligroso y el destino al que corro sin temor. Si mi alma llegara a su fin mañana, bastaría con recordar el aroma de tu piel y tus ojos para mantener vivo mi caos. Porque amarte es la única forma de vivir en la oscuridad y seguir viendo el sol, aunque sus rayos ya no toquen mi piel, sino mi corazón, el cual susurra tu nombre y late por tu alma.
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Desolación
Jan 13El humo producido por el cigarro que carga con mis penas, se dibujan los recuerdos que me dejan sin aliento, deja el vacío que solo el alcohol se atreve a llenar, porque unas nuevas caricias serían escribir una nueva historia, que todavía no estoy dispuesto a transitar. El reflejo de tus ojos se plasma en las botellas de vino que se han vuelto mi amarga compañía entre esta soledad abrumadora. Creo que es el castigo por aferrarme a un corazón que no me pertenecía, pero que estaba dispuesto a robar. Aún en esta oscuridad que oculta mis lágrimas, y aparentemente lo oculta todo, sigo sintiendo el vacío que dejaste en mi cama, la cual se ha vuelto cómplice de la culpa, conspirando para agredir a mi agotado corazón, aquel que solo clama a gritos tu 'supuesto amor'.
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Ojos De Serendipia
Jan 12El tránsito por esta vida me ha dejado varias serendipias, pero tus ojos son aquellos que se apoderan de mi mnemósine, como aquella aurora que es el madrigal de los tórtolos, dejándome atónito entre la belleza iridescente que poseen tus ojos. En mi vesper, ocaso y Hesperia, se retratan tus ojos en el yonder, y hacen que mi alma se sienta efflorescente, tan vellichor y petrichor que me hacen sentir nefelibato ante mi calliope, aquel que posee un tesoro tan desiderato, llamados "ventanas del alma" pero para mí son aquella serendipia anhelada y amada por mi alma. Eres para mí como aquella oda sublime que mi alma saudade, que vive en la eterna exulansis, escribió con el corazón, guardando la esperanza de que algún día, cubierto por la aurora de los enamorados, nuestras almas se unan para un "siempre".
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Amar Sabiendo El Final
Jan 12Te digo te amo con el miedo en mis manos, porque sé que el tiempo nos observa en silencio, esperando para recordarnos que ninguna historia tiene páginas infinitas y que aún existe un punto final. Te beso con el miedo en mis labios, porque sé que mi sonrisa se la llevarán tus ojos, aquellos que siempre anhelo contemplar. Sé que te amo con mi corazón quebrantado, pero las promesas no son eternas, incluso si el alma las guarda, porque el tiempo se lo lleva todo y abre paso a despedidas silenciosas que llegan con heridas y lágrimas que, poco a poco, sin aliento te dejarán. Aunque el final no ha llegado, cuando tú no estás siento el dolor futuro y recuerdo el presente como si del pasado se tratase, porque viviré en el pasado cuando el libro termine, porque será mi historia favorita, junto con la lista de promesas que en mis poemas retaré para engañar al tiempo y recordarte, incluso cuando ya no estés.